¿Qué es un tratamiento alisador?
El tratamiento alisador es un tratamiento capilar diseñado para reducir el encrespamiento, alisar la fibra capilar de forma temporal o más duradera y potenciar el brillo del cabello.
Existen varias categorías: tratamientos con queratina (semipermanentes), alisados denominados «brasileños», alisados japoneses (permanentes mediante la modificación de la estructura) y alisados químicos.
Estos tratamientos se diferencian por su composición, intensidad, duración y nivel de riesgo para la salud.
Estos tratamientos no son inofensivos: pueden contener principios activos químicos potentes cuyo uso está regulado por el Reglamento europeo (CE) n.º 1223/2009 sobre cosméticos. Es necesario actuar con precaución.
¿Cuáles son las ventajas de los tratamientos alisadores?
Los tratamientos alisadores aportan varios beneficios cosméticos muy apreciados:
- Reducción del encrespamiento: especialmente útil en climas húmedos.
- Facilidad para peinar: menor tiempo de preparación, cabello más manejable.
- Brillo duradero: aspecto más brillante y cuidado.
- Duración variable: desde unas semanas hasta varios meses, dependiendo del tratamiento.
Estas ventajas cosméticas deben sopesarse con los riesgos para la salud y las limitaciones de mantenimiento (véase la sección de precauciones).
¿Qué tipos de tratamientos alisadores existen?
En el mercado conviven varios tipos de tratamientos alisadores:
- Tratamiento con queratina: proteínas de queratina para disciplinar temporalmente la fibra capilar. Duración habitual de 3 a 6 meses.
- Alisado denominado «brasileño»: suele combinar queratina y agentes alisadores. Es imprescindible tener mucho cuidado: numerosas fórmulas contienen formaldehído o **precursores (glioxilato) que liberan formaldehído al calor** (reacción con la plancha alisadora). Véanse las precauciones más abajo.
- Alisado japonés: tratamiento permanente que modifica la estructura de la fibra capilar (ruptura de los puentes disulfuro); los resultados perduran hasta que el cabello vuelve a crecer.
- Alisado químico: productos fuertes (hidróxidos, tioglicolatos), que suelen utilizarse en cabellos muy rizados o crespos.
¿Es seguro el tratamiento alisador para todo tipo de cabello?
Los tratamientos alisadores no son adecuados para todos los tipos de cabello:
- Cabello muy dañado, quebradizo o debilitado: riesgo de que se agrave la rotura; hay que evitarlo o posponerlo hasta que el cabello se haya recuperado.
- Cabello ya tratado químicamente (múltiples tintes, decoloraciones): riesgo de fragilización acumulativa.
- Cuero cabelludo irritado, dermatitis seborreica, psoriasis, eccema: se debe evitar hasta que se resuelva la afección.
- Alergias de contacto conocidas a los tioglicolatos, el formaldehído o los conservantes.
Mujeres embarazadas y en periodo de lactancia: por precaución, evite cualquier tratamiento químico capilar durante estos periodos; consulte a su médico o comadrona.
Es imprescindible una consulta previa con un profesional cualificado para evaluar la tolerancia y la idoneidad del tratamiento.
¿Cómo se desarrolla un tratamiento de alisado capilar?
Un tratamiento alisador en un salón de belleza suele constar de varias etapas:
- Lavado del cabello con un champú clarificante para eliminar las impurezas.
- Aplicación del producto mechón a mechón, en una cantidad adaptada a la longitud y al tipo de cabello.
- Secado y alisado con plancha (a una temperatura de 180-230 °C, según los productos) para fijar el tratamiento.
- Aclarado y peinado según los deseos del cliente (paso que puede variar según el tipo de tratamiento).
El salón debe disponer de una ventilación adecuada, y el personal debe llevar el equipo de protección adecuado en caso de que los productos desprendan vapores irritantes (formaldehído, glioxilato).
¿Cuánto tiempo dura un tratamiento alisador?
La duración de un tratamiento alisador depende del tipo de tratamiento y de la rutina de mantenimiento:
- Tratamiento con queratina: de 3 a 6 meses, según los productos y el mantenimiento.
- Alisado brasileño: de 3 a 5 meses de media.
- Alisado japonés: permanente, hasta que el cabello vuelva a crecer de forma natural.
- Alisado químico: permanente en las puntas; hay que tratar el crecimiento regularmente.
El uso de productos inadecuados (sulfatos agresivos, cloro, sal) o el calor excesivo pueden acortar significativamente la duración de los efectos.
¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de los tratamientos alisadores?
Los efectos indeseables de los tratamientos alisadores pueden ser significativos:
- Irritación y quemaduras en el cuero cabelludo: especialmente con los alisados japoneses (hidróxidos) y los alisados químicos.
- Rotura capilar: fragilización, puntas rotas, pérdida de longitud.
- Caída del cabello en caso de fragilización acumulada o de aplicación incorrecta.
- Dermatitis de contacto, alergias: a los tioglicolatos, al amoniaco, al formaldehído y sus derivados.
- Irritaciones respiratorias agudas y asma: riesgo importante en caso de exposición al formaldehído o a sus precursores (tanto para clientes como para peluqueros).
- Riesgo carcinógeno a largo plazo documentado para el formaldehído (véase la sección de precauciones).
Cualquier reacción notable (dificultad para respirar, irritación de las vías respiratorias, ardor, picor intenso, manchas rojas) exige interrumpir inmediatamente el tratamiento y acudir al médico.
¿Cómo cuidar el cabello tras un tratamiento alisador?
Para mantener los efectos de un tratamiento alisador y preservar la salud capilar:
- Champús sin sulfatos agresivos: los sulfatos potentes aceleran la eliminación del tratamiento.
- Evita el agua de mar y la piscina: la sal y el cloro debilitan el cabello y reducen la duración del alisado.
- Limitar el calor de los aparatos de calor (secador, plancha alisadora, tenacillas).
- Hidratación regular: acondicionador, mascarillas nutritivas, aceites vegetales.
- Sérums antiencrespamiento y termoprotectores antes de cada secado.
- Corte regular de las puntas para reducir la rotura.
¿Cuánto cuesta un tratamiento alisador?
El coste de un tratamiento alisador en un salón varía en función de varios factores: tipo de tratamiento, longitud y grosor del cabello, prestigio del salón y región.
Los precios orientativos en Francia suelen oscilar entre 150 y 600 €, o incluso más en el caso de los tratamientos japoneses para cabello largo.
Antes de cualquier tratamiento, solicita un presupuesto detallado y la composición completa del producto utilizado; un profesional cualificado sabrá responderte.
¿Se puede realizar un tratamiento alisador en casa?
Existen en el mercado kits de alisado para uso doméstico, pero su uso presenta varias limitaciones y riesgos:
- Mayor riesgo de cometer errores: dosificación, tiempo de exposición, aplicación incorrecta.
- Riesgo de quemaduras en el cuero cabelludo, rotura del cabello y debilitamiento.
- Ventilación insuficiente: los vapores irritantes (formaldehído y derivados) no se eliminan adecuadamente en el hogar.
- Ausencia de diagnóstico previo: imposibilidad de evaluar el estado real de la fibra capilar y del cuero cabelludo.
- Composición a veces poco transparente: los productos procedentes de fuera de la UE pueden contener concentraciones que no se ajustan al Reglamento (CE) n.º 1223/2009.
En el caso de los tratamientos químicos potentes, es claramente preferible recurrir a un profesional cualificado. Por el contrario, los cuidados suaves (mascarillas, aceites, sérums antiencrespamiento) pueden utilizarse sin problemas en casa.
¿Tratamiento alisador en cabellos teñidos o tratados?
El uso de un tratamiento alisador en el cabello teñido o tratado químicamente requiere precauciones especiales:
- Riesgo de fragilización acumulativa: coloración + decoloración + alisado = múltiples agresiones a la fibra capilar.
- Posible alteración del color (aclaramiento o cambio de tono) con determinados tratamientos.
- Tiempo mínimo entre la coloración y el alisado: generalmente de 2 a 4 semanas, según el tratamiento.
- Prueba en un mechón oculto para evaluar la compatibilidad antes del tratamiento completo.
Es imprescindible consultar a un profesional cualificado antes de combinar tratamientos.
¿Cuál es la diferencia entre un tratamiento alisador y una peluza?
El tratamiento alisador y el alisado químico se diferencian por su mecanismo y su duración:
- Tratamiento alisador con queratina: acción temporal, no modifica la estructura interna de la fibra capilar. Duración: de 3 a 6 meses.
- Alisado japonés: permanente, ruptura química de los puentes disulfuro de la queratina, hasta que vuelve a crecer el cabello.
- Alisado químico: permanente, utiliza hidróxido de sodio, hidróxido de guanidina o tioglicolato de amonio. Indicado para cabellos muy rizados o crespos.
Los tratamientos permanentes son más radicales y entrañan más riesgos; exigen la experiencia de un profesional y un mayor cuidado en cuanto a la composición.
¿Existen alternativas naturales a los tratamientos alisadores químicos?
Existen varias alternativas más suaves que no alteran la estructura capilar:
- Mascarillas con aceites vegetales: aceite de argán, aceite de oliva, jojoba, ricino… hidratan y disciplinan la fibra capilar.
- Enjuague con vinagre de sidra diluido (1 cucharada sopera por cada litro de agua): cierra la cutícula capilar y aporta brillo. Evitar su uso en el cuero cabelludo dañado o muy sensible.
- Mascarillas nutritivas caseras (aguacate, plátano triturado, miel): aportan nutrición adicional; deben utilizarse frescas.
- Sérums cosméticos antiencrespamiento a base de siliconas ligeras o aceites vegetales.
- Cepillado cuidadoso con un cepillo adecuado y un protector térmico.
Los resultados son menos pronunciados y menos duraderos que los tratamientos químicos, pero preservan la integridad capilar.
¿Cuáles son los signos que indican que es necesario un tratamiento alisador?
Hay varios indicios que pueden sugerir la necesidad de plantearse un tratamiento alisador:
- Encrespamiento marcado y persistente a pesar del uso de productos antiencrespamiento.
- Cabello rebelde en el día a día, difícil de peinar.
- Falta de brillo y aspecto apagado.
- Tiempo de peinado muy prolongado y necesidad recurrente de un secado intenso.
Antes de cualquier tratamiento químico: opta primero por alternativas suaves (mascarillas, aceites, sérums cosméticos antiencrespamiento) que pueden bastar para mejorar notablemente el resultado, sin los riesgos asociados.
¿Cuál es la frecuencia ideal para someterse a un tratamiento alisador?
La frecuencia de un tratamiento alisador depende del tipo de tratamiento y del estado del cabello:
- Tratamiento de queratina: cada 3 a 6 meses, según el crecimiento del cabello y la duración del efecto.
- Alisado brasileño: por lo general, de 3 a 5 meses, sin acumular demasiado.
- Alisado japonés: retoque de raíces cada 6 a 12 meses (los largos siguen tratados).
- Alisado químico: retoque de raíces cada 2 a 3 meses.
La acumulación excesiva de tratamientos químicos debilita de forma duradera la fibra capilar. Espacia los tratamientos y complementa el cuidado con productos nutritivos entre cada visita al salón.
Consulta a un profesional cualificado para obtener una recomendación personalizada que tenga en cuenta el estado real de tu cabello.