Una crema de noche acompaña a la piel durante su ciclo natural de reparación, justo después de desmaquillarse y limpiarse por la noche.
A diferencia de una crema de día, no contiene filtros solares, sino que concentra principios activos orientados a la regeneración celular: péptidos, antioxidantes y agentes hidratantes específicos.
Su fórmula más rica refuerza la barrera cutánea, mejora la textura de la piel y proporciona una sensación de confort duradero al despertarse.
Para tratar específicamente las arrugas y la pérdida de firmeza, nuestra selección de cremas de noche antienvejecimiento reúne los productos más reconocidos en farmacia.
Durante el sueño, la piel se vuelve más receptiva a los principios activos y sufre una deshidratación transepidérmica más acusada que durante el día.
Una buena crema de noche hidrata, nutre y regenera la piel, al tiempo que compensa esta pérdida de hidratación nocturna.
Además, minimiza los signos del envejecimiento al estimular la producción de colágeno, para una piel más firme y tonificada al despertarse.
Para una eficacia óptima, busca principios activos reconocidos con indicaciones específicas:
Aplica tu crema de noche sobre la piel perfectamente limpia y seca, después de desmaquillarte y utilizar un limpiador suave.
Aplica una pequeña cantidad de producto en los dedos y masajea la piel con movimientos ascendentes, evitando el contorno inmediato de los ojos.
Cubre todo el rostro y no te olvides del cuello y el escote, dos zonas en las que la flacidez cutánea se nota rápidamente.
Los resultados varían en función de tu tipo de piel, la edad y la naturaleza de los principios activos presentes en la fórmula.
La mayoría de los usuarios notan una mejora en la hidratación y la textura tras unas semanas de aplicación regular.
En el caso de los principios activos antienvejecimiento, como el retinol o los péptidos, hay que contar con dos o tres mesesde uso continuado antes de poder apreciar plenamente los beneficios visibles.
La elección de la crema de noche depende directamente de tu tipo de piel y de tus principales preocupaciones:
Por lo general, no se recomienda utilizar una crema de noche durante el día, principalmente debido a la ausencia de protección solar en su fórmula.
Además, su textura, más rica y oclusiva, deja una película brillante difícil de cubrir con maquillaje y puede acentuar la sensación de piel grasa a media jornada.
Cualquier persona puede beneficiarse de una crema de noche, siempre que se adapte la fórmula a las necesidades de su edad y tipo de piel:
Alternar diferentes cremas de noche permite adaptarse a los cambios estacionales y a la evolución natural de la piel a lo largo de los meses.
Una fórmula más rica es ideal en invierno, cuando el frío y la calefacción resecan la piel, mientras que una textura más ligera se adapta mejor al calor del verano.
Para sacar el máximo partido a tu crema de noche, sigue cuatro principios sencillos pero esenciales:
Para potenciar los beneficios en la piel deshidratada, completa tu rutina con un tratamiento de la gama de hidratación facial aplicado justo antes de la crema de noche.