El bajón anímico es un estado emocional negativo y, por lo general, pasajero, caracterizado por una sensación de tristeza difusa, desánimo o desinterés temporal por actividades que normalmente se disfrutan. Se manifiesta mediante falta de energía, trastornos leves del sueño y una concentración reducida, sin alcanzar la intensidad ni la duración de un episodio depresivo caracterizado. La hierba de San Juan (Hypericum perforatum, estandarizada en hipérico) es la planta de referencia en fitoterapia para los bajones de ánimo leves a moderados; su eficacia en los estados depresivos leves es una de las mejor documentadas en la fitoterapia clínica.
Sin embargo, el hipérico presenta importantes contraindicaciones que es imprescindible conocer antes de cualquier uso: es un potente inductor enzimático hepático e interactúa con numerosos medicamentos — anticonceptivos orales (riesgo de pérdida de eficacia), anticoagulantes, antirretrovirales, inmunosupresores y antidepresivos del tipo ISRS (riesgo de síndrome serotoninérgico). Además, es fotosensibilizante, por lo que debe evitarse la exposición solar intensa durante el tratamiento. Es imprescindible consultar con un farmacéutico o un médico antes de iniciar un tratamiento con hipérico, especialmente si se está siguiendo un tratamiento farmacológico.
Las causas de un bajón anímico son múltiples y, a menudo, se combinan:
Un bajón anímico se distingue de un estado depresivo por su duración (generalmente de unos días a dos semanas) y por su resolución progresiva con el tiempo y mediante medidas sencillas. Si dura más de dos semanas, si se agrava o si aparecen pensamientos de desesperación, es imprescindible acudir al médico o a un psicólogo; la hierba de San Juan y otras plantas nunca sustituyen al asesoramiento profesional en estas situaciones.
Para las personas que siguen un tratamiento farmacológico incompatible con la hierba de San Juan (anticonceptivos, anticoagulantes, ISRS), existen varias alternativas fitoterapéuticas. La griffonia (5-HTP —precursor directo de la serotonina—) mejora el estado de ánimo mediante un mecanismo diferente; sin embargo, presenta sus propias contraindicaciones absolutas con los ISRS, los IRSN y el tramadol, y nunca debe combinarse con la hierba de San Juan (riesgo acumulado de síndrome serotoninérgico). El azafrán (extracto estandarizado en safranal y crocina) presenta datos clínicos interesantes sobre el apoyo al estado de ánimo, con un perfil de interacciones más limitado que el de la hierba de San Juan —contraindicado en caso de embarazo—.
Como complemento, la vitamina D3 (1 000–2 000 UI/día) corrige el déficit invernal casi sistemático asociado a los bajones de ánimo estacionales, y el bisglicinato de magnesio (300 mg/día) reduce la irritabilidad y la hiperreactividad emocional relacionadas con el estrés crónico. El ejercicio físico regular, la exposición a la luz natural por las mañanas y el mantenimiento de las relaciones sociales siguen siendo las estrategias conductuales más eficaces y complementan de forma útil cualquier tratamiento fitoterapéutico.