Una solución contra la malaria es el conjunto de medidas —farmacológicas y no farmacológicas— que permiten prevenir o tratar la malaria, una enfermedad parasitaria potencialmente mortal causada por los parásitos del género Plasmodium, transmitidos por las picaduras de los mosquitos Anopheles hembras. La malaria causa cada año más de 600 000 muertes en todo el mundo, principalmente en el África subsahariana, y supone un riesgo real para cualquier viajero que se desplace a una zona endémica sin la protección adecuada. Cualquier profilaxis contra la malaria debe ser recetada por un médico o un centro de vacunación internacional antes de la salida; se desaconseja terminantemente la automedicación. Los productos de protección contra los mosquitos disponibles sin receta médica se pueden encontrar en la sección de repelentes de la tienda.
Las poblaciones más expuestas a las formas graves son los niños menores de 5 años, las mujeres embarazadas (riesgo de parto prematuro y anemia grave), las personas inmunodeprimidas y los viajeros no inmunes procedentes de zonas no endémicas. Cualquier fiebre que se presente en los días o semanas posteriores al regreso de una zona endémica de paludismo constituye una urgencia médica hasta que se demuestre lo contrario; acuda urgentemente al médico (llame al 15 si tiene fiebre alta con signos de gravedad).
La prevención se basa en un enfoque por capas complementarias, ya que ninguna medida aislada es suficiente por sí sola:
Cualquier preparación para una estancia en una zona endémica de paludismo debe comenzar con una consulta médica al menos entre 4 y 6 semanas antes de la salida —en un centro de vacunación internacional, con el médico de cabecera o en una farmacia especializada—. El profesional sanitario adapta la profilaxis a la zona que se va a visitar (riesgo bajo, moderado o alto de Plasmodium falciparum resistente a la cloroquina), a la duración de la estancia, a la edad, a los antecedentes médicos y a posibles embarazos. Las recomendaciones actualizadas pueden consultarse en la página web del Ministerio de Sanidad (BEH: Recomendaciones sanitarias para viajeros) y en la ANSM.
En caso de fiebre al regresar del viaje —aunque sea leve, incluso varias semanas después del regreso—, acuda urgentemente al médico e indique siempre el destino. La malaria puede manifestarse hasta dos meses después del regreso en el caso del P. falciparum y hasta varios años después en el caso del P. vivax o el P. ovale. El diagnóstico se basa en el frotis grueso y el frotis sanguíneo, pruebas que deben realizarse con carácter de urgencia. Llame al 15 en caso de fiebre alta acompañada de escalofríos, cefaleas intensas o alteraciones de la conciencia al regresar de una zona de riesgo.