La alimentación infantil se refiere al conjunto de aportes nutricionales que acompañan el crecimiento y el desarrollo del lactante, desde el nacimiento hasta los 3 años aproximadamente. Este periodo es crucial: determina el establecimiento de las preferencias alimentarias, la maduración digestiva, la prevención de alergias y el aprendizaje del gusto.
Según la OMS y la Sociedad Francesa de Pediatría, se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, complementada con una diversificación progresiva hasta los 2 años y más allá. En caso de no haber lactancia materna, la leche infantil adecuada para la edad toma el relevo. La transición hacia una alimentación variada debe ser suave, respetando el ritmo del niño y guiada por los consejos del pediatra. Existen recursos complementarios sobre la diversificación alimentaria yla lactancia en general.
La diversificación alimentaria comienza entre los 4 y los 6 meses cumplidos, según las recomendaciones actuales de la OMS y de la Sociedad Francesa de Pediatría. Antes de este periodo, el sistema digestivo y el sistema inmunitario no están lo suficientemente maduros para asimilar otros alimentos que no sean la leche. A partir de los 6 meses, la leche por sí sola ya no cubre todas las necesidades nutricionales, especialmente las de hierro.
Hay varios indicios que señalan que el bebé está preparado: mantiene la cabeza erguida sin apoyo, muestra interés por la comida de los adultos, abre la boca cuando se le acerca la cuchara y ya no empuja sistemáticamente los alimentos con la lengua (disminución del reflejo de extrusión). Se recomienda una consulta previa con el pediatra para adaptar el inicio de la alimentación complementaria al perfil del niño.
Los primeros alimentos deben ser sencillos, suaves, fáciles de digerir y presentarse de uno en uno para detectar posibles intolerancias. Una introducción progresiva a lo largo de varios días permite observar la tolerancia.
Según las recomendaciones actuales, la introducción temprana y progresiva de alérgenos (huevo, cacahuete finamente triturado, gluten, pescado) entre los 4 y los 11 meses puede reducir el riesgo de alergia en los niños con riesgo, siempre que se realice bajo la supervisión del pediatra.
La estructura de las comidas evoluciona con la edad. A partir de los 6 meses, el bebé suele tomar de 2 a 3 comidas sólidas al día, como complemento de la leche materna o infantil, que sigue siendo el alimento principal. Entre los 8 y los 12 meses, la estructura pasa a ser de 4 comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena), con una proporción cada vez mayor de alimentos sólidos.
Las cantidades orientativas son las siguientes:
Es fundamentalprestar atención a las señales de hambre y saciedad: un bebé que gira la cabeza, cierra la boca o rechaza la cuchara está expresando que está saciado. Ningún niño se deja morir de hambre ante un plato adecuado.
Hay varios alimentos que deben evitarse para garantizar la seguridad del lactante:
Lo ideal es seguir evitando la sal y el azúcar añadidos mucho más allá del primer año.
Ambas opciones son compatibles con una alimentación equilibrada. La comida casera ofrece frescura, personalización de sabores y texturas, control total de los ingredientes y un aprendizaje progresivo de los sabores auténticos. Sin embargo, requiere tiempo y organización.
Los potitos industriales formulados específicamente para bebés cumplen con estrictas normas nutricionales (contenido muy bajo en pesticidas, sal y azúcar limitadas, equilibrio nutricional garantizado). Son prácticos para llevar o para los padres con prisa.
A menudo, lo más realista es optar por un enfoque mixto: comida casera en las comidas tranquilas y potitos de calidad para las salidas o los días ajetreados. Sea cual sea la opción,añadir una cucharadita de aceite vegetal crudo por comida (colza, nueces o lino, alternándolos) enriquece el aporte de ácidos grasos esenciales y omega-3. En cuanto a los omega-3 en general, existen recursos específicos.
Antes de los 6 meses, si se practica la lactancia materna exclusiva o se utiliza leche infantil correctamente preparada, no es necesario dar agua: la leche aporta toda la hidratación necesaria. Una excepción: en caso de mucho calor o fiebre, siguiendo el consejo del pediatra, se pueden ofrecer pequeñas cantidades de agua.
A partir de los 6 meses y al inicio de la introducción de alimentos sólidos, se puede ofrecer agua sin gas en pequeñas cantidades durante las comidas, en un vaso con boquilla o en un vaso de aprendizaje. Deben evitarse los zumos de fruta industriales, los refrescos y las bebidas azucaradas: favorecen la aparición de caries y crean una preferencia por el sabor dulce. Es preferible el agua de manantial o mineral con bajo contenido en minerales, adecuada para lactantes, hasta el primer año de vida.
Para identificar posibles alergias, cada nuevo alimento se introduce por separado, en pequeñas cantidades, preferiblemente por la mañana, y se observa la tolerancia durante 3 a 5 días. Los signos de alergia a los que hay que prestar atención incluyen: erupciones cutáneas (urticaria, eccema), trastornos digestivos (vómitos, diarrea), trastornos respiratorios (tos, sibilancias, secreción nasal) y trastornos del comportamiento (irritabilidad después de la comida).
En caso de reacción grave (edema facial o de garganta, dificultades respiratorias, malestar, urticaria generalizada), hay que llamar al 15 o al 112 inmediatamente: estos síntomas pueden indicar una anafilaxia que requiere atención urgente.
En el caso de los niños de riesgo (antecedentes familiares de atopia, eccema precoz), ahora se recomienda introducir los alérgenos (huevo, cacahuete finamente triturado, pescado, gluten, leche) entre los 4 y los 11 meses se recomienda ahora de forma precoz y progresiva, bajo supervisión pediátrica o alergológica. Hoy en día se ha abandonado la exclusión preventiva sistemática.
Su farmacéutico titular sigue siendo un interlocutor valioso para acompañarle en las primeras etapas de la diversificación alimentaria, como complemento al seguimiento pediátrico habitual. En cuanto a los probióticos y la vitamina D3 en general, existen recursos específicos.