Dificultades digestivas, sensación de pesadez después de las comidas, cansancio inexplicable… El hígado, un auténtico órgano filtrante, puede mostrar en ocasiones signos de desequilibrio. En Soin-et-Nature encontrarás una selección de remedios homeopáticos suaves y bien tolerados, diseñados para tratar los trastornos hepáticos, ya sean transitorios o crónicos. Gracias a un enfoque natural y específico, la homeopatía favorece las funciones del hígado respetando al mismo tiempo el equilibrio general del organismo.
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Hinchazón abdominal, sensación de pesadez en el estómago, pesadez general, dolores en el hígado… Un drenaje del hígado puede resultar beneficioso para eliminar toxinas.
El hígado es un órgano frágil que conviene cuidar. Su función consiste en descomponer las sustancias tóxicas del organismo y eliminarlas. Si el hígado no cumple adecuadamente su función o si circulan demasiadas sustancias tóxicas por la sangre, estas se acumulan y el órgano deja de funcionar correctamente. Una sobrecarga hepática puede provocar, por ejemplo, fatiga crónica o trastornos digestivos. Para aliviar el hígado y mejorar su función, es necesario realizar un drenaje en determinadas situaciones, como tras ciertos tratamientos farmacológicos o después de períodos de exceso alimentario.
La homeopatía se utiliza especialmente en casos de problemas hepatodigestivos o de litiasis biliar. Una cura de varios meses permite restablecer el buen funcionamiento del hígado y los riñones.
Nux vomica es el remedio homeopático específico para los trastornos hepatodigestivos que se manifiestan con lengua recubierta, somnolencia después de las comidas y náuseas, especialmente en caso de excesos alimenticios o de alcohol. La posología para la desintoxicación hepática es de 3 gránulos de Nux vomica 9CH, 3 veces al día.
Berberis vulgaris es el medicamento homeopático indicado para las litiasis uricas con eliminación urinaria insuficiente y para los cólicos hepáticos acompañados de náuseas. Drena los riñones, la vesícula biliar y el hígado, y facilita la eliminación de la urea. Se recomienda seguir la posología para la desintoxicación del hígado y los riñones, que consiste en tomar 3 gránulos homeopáticos de Berberis 5CH por la mañana y por la noche.
Lycopodium clavatum es el remedio homeopático para los trastornos hepatobiliares con dificultades digestivas, hinchazón y saciedad rápida, ya que drena el hígado. La posología para la desintoxicación hepática es de 3 gránulos de Lycopodium 5 CH, tres veces al día.
Chelidonium majus es el remedio homeopático para las enfermedades hepáticas caracterizadas por una inflamación del hígado acompañada de dolor en la zona de la escápula derecha. La posología para la desintoxicación hepática es de 5 gránulos de Chelidonium majus 5CH, dos veces al día.
Solidago es el remedio para los dolores vesiculares y las litiasis urinarias. Este remedio homeopático drena la vesícula biliar y los riñones. Los médicos homeópatas suelen prescribir, para la desintoxicación renal y hepática, una dosis de 3 gránulos de Solidago 5CH, dos veces al día.
Por último, se puede utilizar el compuesto Chelidonium de Boiron, un complejo que contiene 7 remedios homeopáticos con acción drenante hepática y renal, como el Solidago, el Carduus marianus y el Taraxacum dens leonis, con una dosis de 3 gránulos antes de las comidas.
También existe una fórmula homeopática desintoxicante tradicional para estimular las funciones hepáticas:
En cantidades iguales, con una dosis de 20 gotas antes de cada comida durante al menos un mes.
Además de utilizar estos remedios homeopáticos para drenar nuestro organismo, conviene llevar un estilo de vida adecuado.
En primer lugar, es importante beber mucha agua (como mínimo 1,5 l al día) para favorecer nuestras funciones de eliminación. Es imprescindible practicar deporte con regularidad.
También se recomiendan los alimentos con propiedades desintoxicantes (alcachofa, col rizada, berro, coliflor, aguacate, remolacha, rábano negro, diente de león...) sin dejar de seguir una dieta equilibrada.
Por último, conviene evitar el café, el tabaco, el alcohol, la contaminación, las comidas copiosas y el sedentarismo.
Especialmente a principios de año, la época de los buenos propósitos ofrece la oportunidad de empezar ya mismo a llevar una vida más saludable con un organismo libre de toxinas.
El hígado es un órgano frágil que hay que cuidar. Su función consiste en degradar las sustancias tóxicas del organismo y eliminarlas. Si el hígado no cumple adecuadamente su función o si circulan demasiadas sustancias tóxicas por la sangre, estas se acumulan y el órgano deja de funcionar correctamente. Una sobrecarga hepática puede provocar, por ejemplo, fatiga crónica o trastornos digestivos. Para aliviar el hígado, es necesario realizar un drenaje en determinadas situaciones, como tras ciertos tratamientos farmacológicos o después de períodos de exceso alimentario.