Descubre en Soin-et-Nature el riguroso y naturalista mundo de la homeopatía, basado en la ley de la similitud redescubierta por Samuel Hahnemann y que hoy encarnan los remedios Boiron, elaborados a partir de sustancias activas vegetales, animales o minerales. Ya sea en forma de gránulos, monodosis, ampollas o gotas, cada preparado se somete a un proceso controlado de dilución y dinamización, lo que garantiza una eficacia suave, personalizada y bien tolerada para aliviar sus molestias cotidianas.
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En 1790, Samuel Hahnemann, médico alemán, revolucionó el enfoque médico vigente. Decepcionado por los tratamientos agresivos que se practicaban en su época (sangrías, purgantes, mercurio…), suspendió su carrera y se dedicó a la traducción de obras médicas. Mientras estudiaba la «Materia Médica» del doctor escocés William Cullen, descubrió la quina, utilizada tradicionalmente para tratar la fiebre.
En un acto decisivo, decidió probar él mismo esta sustancia… y desarrolló una fiebre similar a la que se supone que trata la quina. De este modo, redescubre la ley de la similitud, principio ya enunciado por Hipócrates 2 500 años antes: «Toda sustancia que provoque síntomas en un sujeto sano puede, en dosis bajas, aliviar esos mismos síntomas en un enfermo».
Hahnemann prosigue sus trabajos con rigor científico, probando en sus ayudantes más de 100 sustancias vegetales, animales y minerales. Para evitar los efectos tóxicos, emplea diluciones progresivas y descubre que estas conservan su eficacia terapéutica. Así nacela homeopatía moderna, cuyo primer remedio es la China rubra, que todavía hoy se utiliza para tratar los estados febriles.
Los medicamentos homeopáticos se elaboran a partir de materias primas de origen vegetal (plantas), animal (órganos) o mineral. Estas sustancias activas se trituran primero y, a continuación, se dejan macerar en un disolvente alcohólico. A continuación, la solución madre se diluye siguiendo un método riguroso (generalmente en CH o DH) y se dinamiza en cada etapa (agitándola repetidamente) para transmitir la información activa al preparado.
Los gránulos, obtenidos a partir de sacarosa y lactosa, se impregnan posteriormente mediante pulverización con la dilución dinamizada, antes de envasarse en tubos herméticos.
Los Laboratorios Boiron, referente en materia de homeopatía en Francia, fabrican estos gránulos homeopáticos en condiciones farmacéuticas estrictas y de acuerdo con las normas de la Farmacopea Europea.
Para una absorción óptima, los gránulos homeopáticos deben tomarse alejados de las comidas: bien 15 minutos antes, bien 1 h 30 min después. Lo ideal es dejarlos disolver lentamente bajo la lengua, donde los principios activos pasan rápidamente al torrente sanguíneo a través de la mucosa bucal.
En el caso de los lactantes, se pueden disolver 10 gránulos en 50 ml de agua mineral adecuada y administrárselos a pequeños sorbos cada dos horas. Nunca disuelva los gránulos en leche.
Por último, se recomienda encarecidamente el uso de una pasta de dientes compatible con los tratamientos homeopáticos para evitar cualquier interacción.
Un tubo homeopático de Boiron contiene, de media, unos 80 gránulos. Estos gránulos están dosificados para garantizar una toma precisa y regular, ideal en el marco de un tratamiento homeopático personalizado.
En nuestra farmacia en línea, situada en Perpiñán (Francia), ponemos a su disposición todas las cepas homeopáticas poco conocidas, disponibles en forma de gránulos individuales, diluciones específicas o fórmulas complejas, todas ellas fabricadas por el laboratorio francés Boiron.
Tanto si estás en París, Lyon, Marsella, Toulouse o Estrasburgo, puedes pedir fácilmente tus remedios naturales a precios competitivos y beneficiarte de la experiencia farmacéutica francesa en el ámbito de la homeopatía.