La insulina es la hormona producida por las células beta del páncreas que permite a las células utilizar la glucosa circulante como fuente de energía. Arnaud, doctor en Farmacia, recuerda que la insulina es un medicamento de uso estrictamente médico: cualquier ajuste de la dosis debe realizarse bajo supervisión médica. Esta página tiene como objetivo explicar su función y las estrategias nutricionales complementarias que favorecen la sensibilidad a la insulina, disponibles en parafarmacia. Consulta nuestra gama de complementos alimenticios para la glucemia.
¿Qué es la insulina y cuál es su función?
La insulina es una hormona peptídica (51 aminoácidos, dos cadenas A y B unidas por puentes disulfuro) secretada por las células beta de los islotes de Langerhans del páncreas. Desempeña un papel fundamental en la regulación de la glucemia posprandial: tras una comida, el aumento de la glucosa en sangre desencadena su secreción, lo que permite que las células musculares, adiposas y hepáticas capturen la glucosa. También tiene efectos anabólicos: estimula la síntesis proteica en los músculos y la lipogénesis en los adipocitos. Sin insulina —o en caso de resistencia a la misma— la glucemia se mantiene elevada y las células carecen de energía.
Insulina y diabetes: ¿qué mecanismos intervienen?
La función de la insulina se ve alterada de forma diferente según el tipo de diabetes.
- Diabetes tipo 1: destrucción autoinmune de las células beta — producción de insulina prácticamente nula, inyección de insulina imprescindible de por vida
- Diabetes tipo 2: resistencia de las células diana a la insulina asociada a una secreción progresivamente insuficiente —inicialmente controlable mediante hábitos de vida saludables y medicamentos orales, a veces con insulina a largo plazo
- En ambos casos, el objetivo es evitar los picos hiperglucémicos crónicos (complicaciones vasculares, renales y neurológicas) y las hipoglucemias agudas
- El control de la glucemia es imprescindible: hay medidores de glucemia disponibles en parafarmacias; consulta nuestra gama de medidores de glucemia
¿Qué tipos de insulina terapéutica existen?
Las insulinas terapéuticas se clasifican según su perfil de acción; todas ellas están disponibles únicamente con receta médica.
- Insulinas rápidas y ultrarrápidas (análogos lispro, asparte, glulisina): acción en 15 minutos, pico a la hora — se inyectan antes o en el momento de las comidas
- Insulina regular (humana): acción a los 30 minutos, duración de 6 a 8 horas; se utiliza menos desde la aparición de los análogos
- Insulinas intermedias (NPH): duración de 12 a 18 horas — cobertura nocturna
- Insulinas de acción prolongada (glargina, detemir, degludec): acción basal durante 24 horas — una inyección al día
- Cualquier cambio en el régimen de insulina debe ser prescrito y supervisado por un médico
Síntomas de hipoglucemia: ¿qué hacer?
La hipoglucemia es la complicación aguda más frecuente del tratamiento con insulina; debe detectarse y tratarse rápidamente.
- Síntomas tempranos: temblores, sudoración fría, palpitaciones, sensación de hambre intensa, ansiedad
- Síntomas graves: confusión, visión borrosa, comportamiento inusual, convulsiones, pérdida de conciencia
- Medidas a tomar en casos leves/moderados: 15 g de hidratos de carbono de acción rápida (3 terrones de azúcar, 150 ml de zumo de fruta, 1 tubo de gel de glucosa)
- Tomar algo dulce y volver a controlar la glucemia a los 15 minutos; repetir si es necesario
- Hipoglucemia grave con pérdida de conciencia: glucagón inyectable o kit nasal (con receta médica) — llamar al 15
¿Micronutrientes y sensibilidad a la insulina?
Algunos micronutrientes desempeñan un papel en la regulación de la respuesta a la insulina; en ningún caso sustituyen a los tratamientos prescritos, pero pueden complementar un estilo de vida adecuado. Consúltelo con su médico o farmacéutico.
- Magnesio: cofactor de más de 300 enzimas, entre ellas las implicadas en la secreción de insulina pancreática — déficit frecuente en la diabetes tipo 2
- Ácido alfa-lipoico: se ha estudiado su papel en la sensibilidad a la insulina; debe utilizarse bajo supervisión médica, ya que existe riesgo de hipoglucemia aditiva
- Vitamina D3: hay estudios que asocian la deficiencia de vitamina D con la resistencia a la insulina; se debe corregir, ante todo, una deficiencia documentada
- Zinc: participa en la síntesis, el almacenamiento y la secreción de insulina por parte de las células beta
- Consulte la sección «Control de la glucemia » para conocer los complementos disponibles en parafarmacia; siempre bajo supervisión médica si se está siguiendo un tratamiento antidiabético
¿Estilo de vida y sensibilidad a la insulina?
El estilo de vida sigue siendo el principal factor que influye en la sensibilidad a la insulina, como complemento de cualquier tratamiento médico.
- Actividad física regular (30 min/día como mínimo): aumenta la expresión de los transportadores de glucosa GLUT4 en los músculos — reducción demostrada de la resistencia a la insulina
- Dieta con bajo índice glucémico: fibra, legumbres, cereales integrales — ralentiza el aumento de la glucemia posprandial
- Reducción del sobrepeso: la pérdida de entre un 5 % y un 10 % del peso corporal mejora significativamente la sensibilidad a la insulina en la diabetes tipo 2
- Omega 3 EPA+DHA: contribuyen a la calidad de las membranas celulares y a la fluidez necesaria para los receptores de insulina
- Si tiene alguna pregunta o duda sobre su tratamiento con insulina, consulte a su médico o farmacéutico; el control regular de la glucemia sigue siendo imprescindible