¿Cuáles son los tipos de fracturas y sus mecanismos?
Una fractura es la ruptura de la continuidad de un hueso; no todas son iguales ni se tratan de la misma manera. Comprender el tipo de fractura orienta directamente el tratamiento y los suplementos de apoyo disponibles en nuestra gama de productos para la remineralización ósea.
- Fractura simple (cerrada): hueso roto sin lesión cutánea; el tratamiento suele ser ortopédico (yeso, férula).
- Fractura abierta (compuesta): el hueso perfora la piel — riesgo infeccioso grave (osteomielitis) — urgencia quirúrgica absoluta
- Fractura por fatiga (por estrés): microfisuras debidas a tensiones repetidas sin traumatismo único — frecuente en corredores (metatarsos, tibia) y militares — puede pasar desapercibida debido a que el dolor es progresivo
- Fractura patológica: se produce en huesos debilitados por la osteoporosis, una metástasis o una enfermedad ósea — basta un traumatismo mínimo (una caída desde su propia altura) — véanse nuestras páginas sobre masa ósea y prevención
- Fractura conminuta: hueso fracturado en varios fragmentos; en la mayoría de los casos es necesaria una cirugía de estabilización interna (tornillos, placa, varilla)
¿Qué complementos se recomiendan para favorecer la consolidación tras una fractura?
Las necesidades nutricionales durante la consolidación ósea son mayores que las habituales —una oportunidad que no hay que dejar pasar—. Descubre las fórmulas completas en nuestras gamas de calcio y vitamina D.
- Calcio: 1 200–1 500 mg/día durante la consolidación — repartidos en 2–3 tomas — mineral estructural de la masa ósea
- Vitamina D3: mantener un nivel sérico ≥ 30 ng/mL — absorción intestinal del calcio y diferenciación de los osteoblastos — carencia frecuente, se recomienda realizar un análisis biológico
- Vitamina K2 (MK-7): dirige el calcio hacia el tejido óseo — 100–200 μg/día en combinación con la D3
- Vitamina C: cofactor esencial para la síntesis del colágeno óseo (matriz ósea cartilaginosa) — 500–1 000 mg/día en fase activa
- Silicio orgánico: estimula la síntesis de colágeno y mejora la integración de los minerales en la matriz ósea
- Proteínas: 1,2–1,5 g/kg/día — la matriz colágena de la fractura está compuesta por proteínas — una carencia ralentiza la consolidación
¿Qué complicaciones puede acarrear una fractura no tratada o mal consolidada?
Algunas complicaciones posfractura son urgencias médicas; reconocerlas evita secuelas permanentes.
- No unión (pseudoartrosis): ausencia de formación de callo óseo tras el plazo normal — dolor persistente, movilidad anómala — tratamiento: injerto óseo, estimulación eléctrica o magnética
- Malunión: consolidación en mala posición —deformidad ósea o axial—; puede requerir una osteotomía correctiva
- Osteomielitis: infección ósea tras una fractura abierta — dolor, fiebre, fístula — tratamiento antibiótico prolongado + cirugía de desbridamiento
- Síndrome compartimental: aumento de la presión en un compartimento muscular — urgencia quirúrgica (fasciotomía) — dolor intenso desproporcionado + parestesias = urgencia
- Fracturas por fatiga no diagnosticadas: continuar practicando deporte agrava las microfisuras hasta provocar una fractura completa — cese de la actividad traumática ante la primera sospecha
¿Cómo prevenir las fracturas en personas de riesgo?
La prevención de las fracturas se basa en dos ejes complementarios: fortalecer el hueso y evitar las caídas —especialmente en personas mayores y con osteoporosis—.
- Suplementación preventiva: calcio + D3 + K2 de forma continuada — reduce el riesgo de fractura por fragilidad entre un 30 % y un 40 %, según los metaanálisis
- Prevención de caídas: vitamina D3 ≥ 30 ng/mL (acción neuromuscular), tai-chi (equilibrio y propiocepción), adaptación del hogar (alfombras antideslizantes, barras de apoyo, iluminación nocturna)
- Actividad física con impacto: caminar, correr, saltar — estimula la formación ósea por efecto piezoeléctrico — 30 min, 3-5 veces a la semana
- Corrección visual: trastornos de la visión × riesgo de caídas — revisión oftalmológica anual a partir de los 65 años
- Revisión de la medicación: las benzodiazepinas, los antihipertensivos y algunos psicofármacos aumentan el riesgo de caídas — se debe evaluar con el médico de cabecera